
Jose Luis compartía con los asociados y le gustaba proyectar su voz grave. En la foto con Amelia, cantante del municipio Regla
SÍNTESIS BIOGRÁFICA
JOSE LUIS SILVA TRUJILLO
Julio 4 de 1932 –Enero 5 de 2003.
Nace el 4 de julio de 1932, en Bolondrón, provincia de Matanzas, hijo de obrero y campesina.
Cursó la Enseñanza Primaria en Bolondrón, y la Escuela Superior en Pedro Betancourt. Estudió Inglés, taquigrafía y mecanografía y pasó e la Escuela Profesional de Comercio en Matanzas donde cursó hasta el 4to año. Anteriormente, mientras trabajaba de aprendiz en un laboratorio clínico, estudiaba esa especialidad por correspondencia.
Sus primeros trabajos fueron esporádicos como limpia-botas, recogida de tomates en el campo, contratas para derribar torres de antiguos ingenios.
A los 12 ó 13 años inició sus vínculos en actividades de la Juventud Socialista en el pueblo de Bolondrón hasta los 15 años, en que se trasladó a Pedro Betancourt donde participó en huelgas , manifestaciones y otras protestas contra el Gobierno de turno
A los 12 años comenzó a trabajar en un laboratorio clínico hasta los 15 años. A los 20 años se incorporó a la oficina de pagos del Central Cuba hasta los 23 en que marchó a Estados Unidos, en 1955. En ese país, trabajó en un fábrica de radios, en una fábrica de ventiladores, en hoteles y restaurantes, etc, y finalmente en una oficina de tiendas por departamentos; después del desembarco del Granma, a fines de 1956 se dio a la tarea de buscar contacto con cubanos y latinos que simpatizaran con la lucha contra Batista. Participó en la recogida de dinero para enviar a la Sierra y colaboraba en la unificación de los dos grupos de revolucionarios que existían en Chicago en aquel momento ; perteneció al Movimiento 26 de Julio en Chicago, ocupó el cargo de tesorero de grupo, el accidente ocurrido el 2 de julio de 1957 interrumpió la actividad que desplegaba; de regreso a Cuba, ya portador de una severa cuadriplejía debido al accidente en las cataratas del Niágara, le sorprende la fuga del tirano en el Hospital Julio Díaz donde en unión de los nuevos compañeros participó en actividades propias de esos momentos: depuraciones , recogida de dinero para armas, aviones, Reforma Agraria (novillas), y otras. Se creó una escuela en 1959 de la cual fue Director y un taller de carpintería que administraba. En 1961 alfabetizó. Participó en la fundación del CDR No 35 de la República y en otras muchas tareas revolucionarias hasta su salida del hospital en octubre de 1962.
Continuó su actividad en apoyo a los CDR donde ocupó la responsabilidad de Jefe Área con la atención a la línea de vigilancia MININT-CDR con 4 Zonas a su cargo y casi 50 CDR. Participó en todas las movilizaciones posibles desde que se creó esta organización de masas. Fue Juez Popular durante 6 años y fundador de los Tribunales Populares, desde 1975 hasta la nueva División Político-Administrativa fue el responsable del Carné de Identidad y Registro de Direcciones de las 15 zonas del Sectorial Rampa. Fue profesor de la Escuela de Trabajadores Sociales de los CDR. Cursó la Escuela de Instrucción Revolucionaria. En los trabajos voluntarios participaba de acuerdo a sus posibilidades, y por el cargo que ostentaba como miembro voluntario del MININT participó en la Crisis de Octubre, Playa Girón y otras, en tareas de retaguardia.
Fue merecedor de las siguientes condecoraciones: 20 Años de Vigilancia CDR-MININT, Fundador de los CDR, Alfabetizador, y la medalla o moneda del municipio Plaza de la Revolución que otorgan los Poderes Populares por contribución destacada en el trabajo.
En 1975 participó, con otros compañeros, en la concepción de la idea para la creación de una Asociación de Personas con discapacidad. Anteriormente en 1959 había formado parte del Ejecutivo de una Asociación para Impedidos Físicos y Mutilados de Guerra que no se consolidó. La nueva organización que se gesta a partir de 1975 fue adquiriendo una configuración propia y en todo el proceso los aportes de José Luis fueron altamente significativos. Integra el Comité Gestor Nacional y posteriormente, a partir de 1980 su Comité Ejecutivo Nacional. Participa en la elaboración de los Estatutos de la Asociación y en el diseño de importantes metodologías de trabajo que constituyen bases fundacionales del trabajo de la Asociación. Tenía la responsabilidad de elaborar los Informes Centrales de Balance de la Asociación así como de su lectura en plenario, labor que cumplió desde 1981 hasta la celebración del III Congreso en 1999. Su vinculación con la importante área de integración social lo ponía en contacto con vitales necesidades de nuestros asociados que requerían una acción permanente y sin desmayo para educar a la sociedad en la solución de las mismas: las barreras arquitectónicas, ayudas técnicas, el transporte público y otros sensibles aspectos del complejo proceso de la integración lo involucraron activamente. Sus agudos planteamientos le ganaban el respeto y la admiración en las tribunas desde las que exponía sus argumentos a favor de las personas con discapacidad.
En 1999 cesó en sus funciones en el Comité Ejecutivo Nacional de ACLIFIM. Desde su jubilación se mantenía activo, elaborando ideas y colaborando con la Asociación en cualquiera de sus niveles de dirección.
La severidad de su discapacidad lo obligó a una superación constante de la adversidad de sus condiciones físicas lo cual no fue obstáculo para que asumiera sus responsabilidades con dignidad y creatividad. En la cotidianidad de su esfuerzo fue capaz de forjar un ejemplo de constancia y voluntad que elevan su figura a la categoría de hombres símbolos ,y, en particular para los discapacitados, una obligada referencia cuando se quieran proponer una meta a partir de proyectar un compromiso social. En las palabras de despedida durante su funeral, se planteó:
“Despedir a un amigo y compañero es un momento que conmueve y entristece. No pretendemos en este instante, bajo el impacto de la emoción, hacer el resumen de su vida, sólo expondremos algunas impresiones que afloran de nuestro corazón.
José Luis pertenece a la categoría de los hombres de convicciones firmes que las defienden consecuentemente y sin vacilaciones. Carácter enérgico y afable, enfrentó la vida con dignidad y creatividad.
En su recorrido vital su energía la empleó en el compromiso social y el ejercicio de la solidaridad humana. Se involucró desde joven en actividades revolucionarias porque la transformación de la sociedad hacia su perfeccionamiento, donde prevaleciera el respeto a la dignidad de las personas, la equidad y la igualdad de oportunidades, era una idea que formaba parte de sus nobles aspiraciones. Como enfrentó la discapacidad desde joven se identificó profundamente con este tema. Fundador de la ACLIFIM, la lucha por la integración social de las personas con discapacidad fue motivo de inspiración y dedicación. Con gran optimismo y entusiasmo José Luis participó en el diseño de las concepciones que han servido de base al trabajo de la organización. Su carácter afable y sonrisa permanente fueron armas que usaba para el razonamiento y la polémica. Siempre abierto y expansivo sus conocimientos los ponía al servicio de quien le solicitara ayuda y consejo.
Honesto, humilde, voluntarioso, dado a la broma y la jarana, así recordamos a José Luis, amigo y compañero, que nos deja en la memoria su presencia entusiasta, altruista y optimista.




