Inauguramos esta sección con la intención de hacer un llamado a los decisores para que en el ambicioso proyecto de hacer La Habana más grande se tenga en cuenta el tema de la accesibilidad.
Usamos la rampa como referencia icónica de la accesibilidad, pero el concepto es amplio según lo establece la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobado por la ONU y de la cual Cuba es un Estado Parte.
Se están realizando numerosas intervenciones en el entorno construido y en el urbanismo. Es una gran oportunidad para que en los municipios, en los barrios y Consejos Populares se eliminen barreras arquitectónicas y urbanísticas que hacen más difícil el día a día de muchos habitantes de la ciudad.
Crear encadenamientos de accesibilidad sería una buena opción donde las condiciones lo permitan, y me refiero a que en un área determinada donde concurran servicios públicos y privados, comercios y otros similares posean una conexión entre ellos, mediante cómodas rampas, que facilite su deambulación y de esa forma satisfacer intereses diversos.Un ejemplo puede ser en la famosa Calzada de Jesús del Monte (Calzada del Diez de Octubre).
En lo posible nos referiremos a lugares en reparación o remodelación que no deben omitir cumplir la Norma Cubana de Acesibilidad al espacio construido.
La Habana puede ser engrandecida si creamos un ambiente accesible para todos sus habitantes y concretamos el repetido mensaje solidario de que TODO EL MUNDO CUENTA.





