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Las Ciencias Sociales cubanas y la invisibilidad de las personas con discapacidad

Las Ciencias Sociales cubanas y la invisibilidad de las personas con discapacidad.

En mi modesta apreciación de la diversidad de estudios que realiza la Academia sobre la realidad socio-económica y demográfica de la sociedad cubana inmersa en el proceso de Actualización del Modelo Económico y Social no se ha enfocado con sistematicidad y profundidad la situación real y condiciones de vida de las personas con discapacidad.

Aunque presento limitaciones de acceso a las redes para realizar una búsqueda exhaustiva sobre este tema que se haya publicado en la red cubana, pues no tengo conexión en la casa y debo desplazarme hasta el Joven Club más cercano y en ocasiones he ido a la Biblioteca Nacional José Martí, donde existe una sala para personas con discapacidad con acceso gratuito a Internet, si poseo dos libros recientes publicados por la Editorial de Ciencias Sociales: Cuba: la ruta necesaria del cambio económico, enero de 2014 y Retos para la equidad social en el proceso de actualización en el modelo económico cubano, diciembre de 2015. Tomaré como base estos textos para exponer mis preocupaciones al respecto y por qué incluyo esta cuestión en El Observatorio.

Ambos libros son compilaciones de ensayos y artículos de diferentes investigadores y especialistas por lo que poseen una sólida argumentación. Me permito reproducir los resúmenes que aparecen en la parte posterior de cada libro:

Sobre Cuba: la ruta necesaria del cambio económico se escribe:

“¿Cómo avanza el nuevo modelo económico cubano, qué elementos de dogmatismo o pragmatismo economicista están presentes en las propuestas de cambios? ¿Es posible perfeccionar la gran empresa estatal en esta ruta crítica? ¿Qué oportunidades reales tiene el sector privado y cooperativo de un mayor protagonismo? ¿Son posibles aún las grandes aspiraciones de bienestar y justicia social con estas transformaciones? Múltiples interrogantes con sus respectivos análisis y críticas aparecen en esta compilación, elaborada por reconocidos especialistas quienes a partir de la propuesta de actualización del modelo económico profundizan en los logros y desafíos que enfrenta Cuba en pos de transformar nuestro socialismo.”

Sobre Retos para la equidad social en el proceso de actualización del modelo económico cubano:

“Un grupo de investigadores convocados por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-Programa Cuba (FLACSO) ponen en manos de los lectores una serie de ensayos que analizan diversos aspectos de la cambiante realidad cubana y su incidencia en la equidad social.

Entre otros temas, el libro aborda las desigualdades territoriales, raciales y entre los géneros y su agudización dentro del contexto cubano actual, las inequidades en la situación de personas de la tercera edad, las salariales y la aún existente pobreza, así como algunas otras aristas de la Cuba de hoy.

La obra ofrece abundantes datos estadísticos, gráficos y mapas, los cuales ayudan en la comprensión de los aspectos y fenómenos sociales presentados.”

El primer texto (Cuba: la ruta…..) es una compilación de 11 ensayos sobre diferentes aspectos de los cambios operados en el país como resultado de la puesta en práctica de la Actualización del Modelo Económico y Social Cubano (en lo adelante, la Actualización) los cuales se centran en lo fundamental en los elementos económicos de la Actualización abordando temas tales como “Las transformaciones del modelo económico: Cuba frente a la nueva realidad contemporánea” , “Cambios en el funcionamiento de la economía cubana después del VI Congreso del PCC”, “Emprendimientos y política crediticia en el modelo económico cubano”, ”Política tributaria y cuentapropismo”, “La competitividad en la empresa cubana”, “El trabajo por cuenta propia, la micro y la pequeña empresa en Cuba: su potencial para el desarrollo económico”, “Turismo: pasado, presente y sus impactos en la economía y sociedad”.

Todos estos textos y otros más de similares cortes abordan desde la Academia y con rigor de los cambios en curso con gran variedad de criterios que revelan aspectos positivos y negativos del mismo. Solamente existe un artículo titulado “Retos de la equidad social en el proceso de cambios económicos”, firmado por María del Carmen Zabala Arguelles que trata en particular los aspectos sociales de los cambios.

Pienso que son muy interesantes las valoraciones de esta investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) por lo que citaré algunas partes del artículo.

Al inicio señala:

“La equidad es un tema de especial relevancia para la sociedad cubana, en tanto el modelo que se ha planteado construir en las últimas cinco décadas ha promovido el desarrollo humano con equidad y justicia social; ello justifica el propósito de discutir sobre sus retos en el actual proceso de cambios económicos” (1)

Como persona con discapacidad, con severas dificultades en la movilidad desde los 5 años, debido a la poliomielitis, y haber tenido la oportunidad de participar en la gestación de la ACLIFIM (Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores) y recorrer todo el país en función del trabajo asociativo y de defensa de los derechos a la integración social de las personas con discapacidad, puedo dar fe de ese empeño generoso consustancial con las esencias del proyecto de la Revolución Cubana fundado en la visión martiana de alcanzar toda la justicia.

Pero transformar la sociedad es un desafío permanente que requiere pasión y emoción, pero también inteligencia y perspectivas diversas en correspondencia con la herencia cultural, las condiciones económicas y las interrelaciones de esa estructura económica a lo interno del país y en sus conexiones con el mundo exterior.

La equidad, como señala la especialista mencionada, ha sido un tema de especial relevancia en el proyecto de transformación de la sociedad cubana durante estos años. Sin embargo, y es mi preocupación personal, considero que la falta de estudios académicos específicos vinculados con el sector de la discapacidad utilizando las herramientas actuales de la medición estadística y otras similares de aplicación general, según la experiencia internacional, puedan provocar omisiones que generen brechas de equidad no deseables. Estas omisiones pueden dificultar la comprensión de la perspectiva de la discapacidad en la concepción e implementación de políticas en las diversas esferas de la sociedad, tales como el diseño universal, la accesibilidad al medio construido y al transporte público, las políticas tributarias como estímulo a la incorporación laboral de las personas con discapacidad, el uso de las tecnologías de la informática y las comunicaciones con intencionalidad hacia este sector para compensar su general desventaja en los niveles de ingresos y otras similares que de forma proactiva y diferenciada expresen de forma concreta la voluntad del Estado en abrir sendas a la integración de forma fluida.

Como es ampliamente conocido, y ello se muestra en indicadores reconocidos internacionalmente, la atención a la salud de la población ha sido una de las prioridades fundamentales del Estado cubano desde el triunfo de la Revolución. La prevención de enfermedades mediante campañas de vacunación, y de orientación para evitar las adicciones negativas o situaciones de riesgo prevenibles (tales como accidentes de tránsito y en el hogar entre otros) y la atención asistencial en la amplia red de policlínicas, hospitales y centros especializados expresa una firme intención de consolidar el derecho a la salud como un valor irrenunciable del Estado a pesar de las adversas condiciones que ha enfrentado el país en estos años, con el bloqueo económico del Gobierno de los Estados Unidos como principal obstáculo para alcanzar objetivos cualitativos superiores. De igual forma el sistema educacional cubano en su universalidad ha promovido la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos sin excepción. Sin embargo esta realidad no excluye la necesidad de una mirada más profunda a las características de las condiciones de vida que enfrentan sectores de la sociedad y sobre las cuales es imprescindible actuar para modificar patrones de conducta negativos que dificultan su plena realización como es el caso de la igualdad de género, la diversidad en la orientación sexual y los prejuicios raciales.

El sector de las personas con discapacidad en Cuba comparte una historia similar a como se ha desarrollado este fenómeno en otras sociedades en lo referente a la existencia de prejuicios y estereotipos que conforman una imagen distorsionada de las potenciales y condiciones de vida de una persona que enfrenta la vida desde esta circunstancia. Esta visión distorsionada ha tenido como basamento la manera en que la sociedad ha enfrentado esta realidad desde tiempos remotos consolidándose de generación en generación….hasta que llegó el tiempo de cambios. Y ese tiempo de cambios es la realidad en curso.

¿Y cuál es la forma correcta de comprender la discapacidad? Está claro que para comprender un fenómeno es necesario descomponerlo en sus partes constituyentes e identificar sus interacciones. En el Informe Mundial sobre la Discapacidad,(IMD, en lo adelante) publicado por la Organización Mundial de la Salud en el 2011 se señala “Las respuestas a la discapacidad se han modificado desde la década de 1970, motivadas principalmente por la propia organización de las personas con discapacidad, y la creciente tendencia a considerar la discapacidad como una cuestión de derechos humanos. Históricamente se había tratado a las personas con discapacidad con soluciones que las segregaban, como las instituciones residenciales y escuelas especiales. Pero, en la actualidad, la política ha cambiado y se ha optado por la inclusión en la comunidad y en la educación, y las soluciones orientadas al componente médico han dado lugar a enfoques más interactivos que reconocen que la discapacidad en las personas se origina tanto en los factores ambientales como en el cuerpo”.(2)

Entonces, ¿qué es la discapacidad? La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD, en lo adelante), aprobada por las Naciones Unidas en el año 2006 y de la cual Cuba es un Estado Parte, señala en su Preámbulo: “……..la discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evita su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”(3).En el IMD se abunda más en el concepto:

“La discapacidad es compleja, dinámica, multidimensional y objeto de discrepancia. En las últimas décadas, el movimiento de las personas con discapacidad, junto con numerosos investigadores de las ciencias sociales y de la salud, ha identificado la función de las barreras sociales y físicas presentes en la discapacidad. La transición que implicó pasar de una perspectiva individual y médica a una perspectiva estructural y social ha sido descrita como el viraje desde un <<modelo médico>> a un <<modelo social>>, en el cual las personas son consideradas discapacitadas por la sociedad más que por sus cuerpos”(4).

En el documento de la Organización Mundial de la Salud titulado Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud (CIF, en lo adelante), puesta en vigor desde el año 2001, citado en este caso por el IMD, se precisa que la CIF “….entiende el funcionamiento y la discapacidad como una interacción dinámica entre las condiciones de salud y los factores contextuales, tanto personales como ambientales.” Y continúa el IMD “El término genérico <<discapacidad>> abarca todas las deficiencias, las limitaciones para realizar actividades y las restricciones de participación, y se refiere a los aspectos negativos de la interacción entre una persona que tiene una condición de salud y los factores contextuales de esa persona (factores ambientales y personales)”(5).

Y qué nos dice la CIF:

“La CIF logró avances a la hora de comprender y medir la discapacidad. Se creó a través de un largo proceso en el que participaron académicos, clínicos y, lo más importante, personas con discapacidad. La CIF hace hincapié en el rol de los factores ambientales en la creación de la discapacidad y esa es la principal diferencia entre esta nueva clasificación y la anterior   Clasificación Internacional de las Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías. En la CIF, los problemas del funcionamiento humano se agrupan en tres categorías vinculadas entre sí:

  • Deficiencias: Son problemas en la función corporal o alteraciones en la estructura corporal, por ejemplo, parálisis o ceguera.
  • Limitaciones en la actividad: Son dificultades para realizar actividades, por ejemplo, caminar o comer.
  • Restricciones en la participación: Son problemas para participar en cualquier ámbito de la vida, por ejemplo, ser objeto de discriminación a la hora de conseguir empleo o transporte.

La discapacidad se refiere a las dificultades que se presentan en cualquiera de las tres áreas de funcionamiento. La CIF también puede utilizarse para comprender y medir los aspectos positivos del funcionamiento, como las actividades y funciones corporales, la participación y la facilitación del entorno. La CIF emplea un lenguaje neutro y no hace distinciones entre el tipo y la causa de la discapacidad, por ejemplo, entre salud <<física>> y <<mental>>. Las condiciones de salud son las enfermedades, lesiones y trastornos, mientras que las deficiencias son las disminuciones específicas en las funciones y estructuras corporales, a menudo identificadas como síntomas o señales de condiciones de salud.

La discapacidad surge como la interacción entre las condiciones de salud y los factores contextuales: factores ambientales y personales…()” (6).

Esta conceptualización basada en estudios sistemáticos y con la participación de especialistas de las ciencias sociales y personas con discapacidad nos permite una visión contemporánea de este fenómeno. La cuestión es si se ha aplicado esta perspectiva en el análisis de las condiciones de vida de las personas con discapacidad en nuestro país, en los diferentes estudios realizados por especialistas de las ciencias sociales y los impactos que ha recibido el sector producto de los cambios en curso, y más allá, si la puesta en práctica del nuevo Modelo Económico y Social contiene las políticas que correspondan en conexión con la visión contemporánea de la discapacidad que sí está incluida en la CDPD y de esta forma influir en un proceso que conduzca a la integración social de las personas con discapacidad en la sociedad cubana. Sólo el diseño de políticas proactivas y diferenciadas, cuando corresponda, puede contribuir a ser consecuente con la concepción del desarrollo concebido “como proceso de ampliación de las oportunidades”, según la visión de Amartya K. Sen, asumida por el PNUD como paradigma para el desarrollo humano sostenible.

Loa libros mencionados con anterioridad por su carácter compilatorio y el alto nivel de los especialistas involucrados pudieran servir de referencia, tal vez no absoluta, pero sí indicativa de la ausencia de estudios profundos sobre el sector de la discapacidad en nuestro país, no con una visión del modelo médico y asistencialista sino con la perspectiva integracionista basada en el modelo social y en los derechos inherentes como seres humanos al desarrollo de sus potencialidades en igualdad de oportunidades.

En el año 2003 por iniciativa de Fidel se realizó “un estudio nacional a personas con retraso mental y otras discapacidades que (…) se inicia el 27 de julio del 2001 en el municipio Cotorro de Ciudad de La Habana y concluye en la provincia de Pinar del Río el 27 de abril del 2003”(8), resumida en el informe Por la Vida, en el cual participaron en el terreno más de 33 mil profesionales de la salud y la educación.

Fueron encuestadas 366864 personas con algún tipo de discapacidad. El resumen que se ofrece muestra el siguiente resultado:(9)

Físico Motores………92 506

Visual…………………….46 455

Auditiva ……………….23 620

Mental ………………… 36 869

IRC ………………………   1 831

Mixta ………………… 25 094

Retraso Mental ….140 489

 

Total   ………………. 366 864

Con una tasa nacional de 3,28 (por 100 habitantes)

 

En este estudio se reflejaron aspectos tales como condiciones de la vivienda, situación laboral, necesidades de apoyo, carencias materiales diversas.

 

Han transcurrido ya casi 15 años de haberse efectuado esta valiosa encuesta nacional que condujo al informe Por la Vida, no conozco que se haya realizado otra encuesta con características similares para darle seguimiento a los aspectos que así lo requerían. Además se evidencia que el centro de este trabajo estuvo en la detección y prevención de algunas deficiencias de carácter genético que podían ser evitadas con adecuados estudios prenatales. De igual forma se captaron necesidades diversas de índole material que incidían en la calidad de vida de este segmento objeto de la encuesta.

 

Ese estudio fue expresión de la permanente voluntad de Fidel de personalizar las condiciones que conducen a desigualdades e inequidades y propiciar soluciones que ofrecieran respuesta adecuada, en correspondencia con la política social de la Revolución de alcanzar toda la justicia en las zonas más profundas e ignoradas de la sociedad.

 

En el IMD se señala lo siguiente respecto a la medición de la discapacidad:

“El Grupo de Washington sobre Medición de la Discapacidad fue creado por la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas en 2001 como grupo consultivo internacional de expertos para facilitar la medición de la discapacidad y la comparación de los datos sobre la discapacidad entre los países. El Grupo de Washington aplica un enfoque de la discapacidad basado en la CIF y se ajusta a los principios y las prácticas de los organismos de estadística nacionales, conforme los define la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas. Sus preguntas abarcan seis dominios funcionales o acciones básicas: la vista, el oído, la movilidad, las funciones cognitivas, el autocuidado y la comunicación. A continuación se detallan las preguntas referidas a las dificultades para realizar ciertas actividades debido a una condición de salud:

  1. ¿Tiene dificultad para ver, aun si utiliza lentes?
  2. ¿Tiene dificultad para oír, aun si utiliza audífonos?
  3. ¿Tiene dificultad para caminar o subir escalones?
  4. ¿Tiene dificultad para recordar o concentrarse?
  5. ¿Tiene dificultad para encargarse de su propio cuidado personal, por ejemplo, para lavarse o vestirse?
  6. Al utilizar su lenguaje habitual, ¿tiene dificultad para comunicarse (por ejemplo, para entender o hacerse entender)?

 

Cada pregunta tiene cuatro tipos de respuestas, que se diseñaron para abarcar todo el espectro del funcionamiento, desde el problema más leve hasta el más grave: ninguna dificultad, cierta dificultad, mucha dificultad e imposibilidad de realizar la actividad.” (10)

 

Este criterio de medición según la experiencia reflejada en el IMD ha sido válido para conocer con mayor certeza la población de personas con discapacidad y el real impacto de su prevalencia en el contexto de la población general. Los datos estadísticos que sirven de base al IMD se tomaron de la Encuesta Mundial de Salud “que se llevó a cabo en 70 países de los cuales 59 países, que representaban el 64 % de la población mundial, poseían conjuntos de datos ponderados que se utilizaron para estimar la prevalencia de la discapacidad en la población mundial de adultos de 18 años o más” (11)…”En los 59 países, la tasa media de prevalencia en la población adulta de 18 años o más derivada de la Encuesta Mundial de Salud ascendió al 15,6 % (unos 650 millones de personas del total estimado de 4200 millones de adultos de 18 años o más en 2004)”(12)

La apropiada información estadística constituye una base fundamental para la definición de políticas proactivas y diferenciadas que favorezcan al sector de las personas con discapacidad y propicien su integración social y el derecho a la igualdad de oportunidades. En este sentido nuestro país debe avanzar más pues en el último censo realizado todavía no se aplicó la forma de medición establecida por la Organización Mundial de la Salud según lo define la CIF. En el último Censo de Población y Viviendas del año 2012 la forma en que enfocó la pregunta la planilla censal fue la siguiente: (13) La información estadística que se menciona se tomó de la página web de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información www.onei.cu)

El Modelo C1.Cuestionario Censal, Sección IV, Datos de la Persona en la casilla 10 formula la siguiente pregunta:

10.¿Presenta alguno de los siguientes padecimientos?

– Deficiencia permanente del habla ……………………………………01 __

  • Débil auditivo (hipoacúsico) …………………………………………….02 __
  • Sordo …………………………………………………………………………………03 __
  • Ciego ………………………………………………………………………………….04 __
  • Débil visual ……………………………………………………………………….05 __
  • Limitación físico-motora ……………………………………………………06 __
  • Enfermo mental cronico …………………………………………………..07 __
  • Retraso mental ………………………………………………………………….08 __
  • Insuficiencia renal crónica ………………………………………………….09 __
  • Ninguna de las anteriores …………………………………………………..10 __

 

En la Tabla II.6 Población total con o sin algún tipo de padecimiento o discapacidad según sexo y grupos de edades se muestran los siguientes datos globales:

Población Total:                       11 167 325

Con algún tipo de

Padecimiento o

Discapacidad:                                  556 317

 

Sin padecimiento

o discapacidad :                         10 611 008

 

Según estos datos la prevalencia de la discapacidad ascendería apenas a un 5 %. Esta prevalencia está muy lejos de las cifras muestra la experiencia internacional. Como es fácil de comprender, a partir de la información y el serio estudio que ofrece el IMD, la deficiente captación de la población con discapacidad en el censo cubano del año 2012 según los términos en que se plantea la pregunta no debe corresponderse con la realidad si el enfoque hubiera estado dirigido hacia la determinación del funcionamiento, según lo estableció la Organización Mundial de la Salud y constituye una práctica internacional aceptada.

 

En mi experiencia de asiduo lector de diarios y revistas impresos así como, de acuerdo con mis posibilidades, en el recorrido por la web cubana no se aprecian experiencias de periodismo investigativo o evaluaciones que estén presididas por el ánimo de investigar y revelar tendencias en nuestro contexto sobre las experiencias de vida que dificultan la integración social de las personas con discapacidad y la forma en que la transformación de la sociedad influye negativamente para alcanzar esa integración, no siempre dependiente de la voluntad y esfuerzo personal. Estos elementos, repito, más la reciente publicación de los libros de la Editorial Ciencias Sociales donde entre el conjunto de artículos compilados se menciona muy levemente este tema y, a mi juicio, no con la profundidad y riqueza investigativa que merece el asunto, es por lo que expreso mi preocupación sobre la invisibilidad de las personas con discapacidad en los diversos estudios que realizan especialistas e investigadores, donde escrutan la cambiante realidad de la sociedad a la luz de la puesta en práctica del nuevo Modelo Económico y Social.

 

Promover la integración social de las personas con discapacidad requiere familiarizarse con la perspectiva de la discapacidad, enfoque que es transversal en todos los campos y actividades sociales que tienden a garantizar la igualdad de oportunidades y la no exclusión de ningún sector de la sociedad y en nuestro contexto debe formar parte del “culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”, primera Ley de nuestra República, según mandato martiano. La comprensión de este proceso debe estar avalado por la Academia, que es capaz de generalizar y mostrar las tendencias que la realidad evidencia en su curso indetenible, evaluar los aspectos negativos y positivos y alertar, según corresponda para que los decisores adopten las políticas más favorables al mejor desarrollo de los acontecimientos.

 

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y el Informe Mundial sobre la Discapacidad constituyen, a mi juicio, documentos rectores frutos de una práctica internacional que sintetiza los esfuerzos conjuntos de los interesados (las personas con discapacidad), y sus aliados, incluida la Academia, y que gozan de un reconocimiento mundial expresado en las reuniones de alto nivel en la Organización de las Naciones Unidas y en la Organización Mundial de la Salud y, los cuales Cuba suscribe como resultado lógico de la visión humanista y solidaria que distingue a la Revolución Cubana.

 

Fidel, en carta dirigida al III Congreso de la Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores (ACLIFIM), el 26 de junio del año 1999, expresó brillantemente la conexión del papel de las personas con discapacidad en nuestro país, en sus esfuerzos por alcanzar una integración social plena y la responsabilidad del Estado en propiciar el logro de sus derechos: (El subrayado es mío)

 

Carta de Fidel al III Congreso de la ACLIFIM.

La Habana, 26 de Junio de 1999

“Año del 40 Aniversario del Triunfo de la Revolución”.

 

Queridos compañeros de la

Asociación Cubana de Limitados Físicos Motores.

 

Otras tareas me imposibilitan, como hubiera querido, estar con ustedes en el III Congreso de la combativa Asociación de nuestros limitados físicos- motores, pero me he mantenido informado no solo de los preparativos y del desarrollo de sus jornadas, sino también de cuanto se ha logrado en los cinco años transcurridos desde el congreso anterior.

 

No es para ustedes un secreto la permanente voluntad de nuestro Estado socialista de proteger a los grupos más vulnerables de la población, pese a las condiciones en que hemos enfrentado casi 40 años de criminal bloqueo imperialista, recrudecido en estos tiempos de período especial. En este contexto la atención a las personas con alguna discapacidad ha constituido, constituye y constituirá una de las acciones más enaltecedoras emprendidas en aras de su integración y participación en la sociedad que juntos edificamos, transformamos y defendemos.

 

También ustedes saben que lejos estamos de que sea la caridad, como ocurre en otros confines del planeta, lo que caracteriza esa atención, y el empeño que se pone en satisfacer sus necesidades. Es la moral, es la solidaridad, es el humanismo propios de la revolución lo que los sustenta; es el interés de que cada discapacitado pueda ser y sentirse útil.

 

Ahí están los programas de salud, los de la educación especial, los de asistencia social, los que más recientemente, luego del histórico I Congreso de la ACLIFIM, fue promoviendo y consolidando el Gobierno en función de resolver el justo reclamo de ustedes de contribuir a garantizar las conquistas sociales de la Revolución.

 

El mundo vive hoy tiempos cruciales. La mayoría del 10 por ciento de la población universal que se calcula padece de alguna discapacidad, es sin duda la que más sufre las nefastas consecuencias de la globalización neoliberal que se ha impuesto y que cada día suma nuevas víctimas a su saldo de pobreza, analfabetismo, insalubridad, dolor y muerte. Para esos millones de personas poca o ninguna es la esperanza, aunque hipócritamente mucho se presuma de respeto por los derechos humanos.

 

Ustedes no correrán la ingrata suerte de sus semejantes en otros lugares de la Tierra, en mucho de los cuales ni siquiera tienen organizaciones como la ACLIFIM o sus asociaciones hermanas, la ANCI y la ANSOC, para luchar por sus derechos. Ustedes no tendrán que recurrir a reivindicaciones elementales en su congreso.

 

Sus planteamientos son otros, sus deliberaciones son otras: para ser más útiles, para aportar más, para cerrar filas y marchar más unidos que nunca junto a la Revolución. De eso he sabido y puedo asegurarles que nos sentimos orgullosos de contar con la pujante fuerza que ustedes representan.

 

Seguiré de cerca los resultados y acuerdos del Congreso. Tengan la certeza de que lo único que impedirá que se avance con mayor celeridad en la solución de sus problemas serán nuestras actuales limitaciones materiales, pero sepan, asimismo, que encontraremos fórmulas para resolverlos y responder a la confianza en la Revolución que ustedes siempre han demostrado.

Su voluntad a toda prueba y su inclaudicable espíritu revolucionario son un estímulo para todos nosotros.

Fraternalmente,

Fidel Castro Ruz

 

 

 

Referencias:

  • Informe Mundial sobre la Discapacidad, página 3.Este informe se puede descargar del sitio web de la Organización Mundial de la Salud, http://www.who.org
  • Artículo “Retos de la equidad social en el proceso de cambios económicos”, de María del Carmen Zabala, página 338, del libro compilatorio Cuba: la ruta necesaria del cambio económico. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, enero de 2014.
  • Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, Preámbulo, Artículo e). El texto de la Convención se puede descargar del sitio oficial de la Organización de las Naciones Unidas, http://www.uno.org
  • Informe Mundial sobre la Discapacidad, página 4.
  • Informe Mundial sobre la Discapacidad, página 5.
  • Informe Mundial sobre la Discapacidad, Cuadro 1.1, página 5.
  • Artículo “Algunas consideraciones sobre el abordaje de la equidad social desde la metodología cualitativa”, de María del Carmen Zabala, página 275, en el libro compilatorio Retos para la equidad social en el proceso de actualización del modelo económico cubano, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, diciembre de 2015.
  • Informe Por la Vida, página 17, Casa Editorial Abril.
  • Informe Por la Vida, página 28.
  • Informe Mundial sobre la Discapacidad, Cuadro 2.2, página 29.
  • Informe Mundial sobre la Discapacidad, página 28.
  • Informe Mundial sobre la Discapacidad, página 30.
  • Sitio web de la Oficina Nacional de Estadística e Información, https://www.onei.cu