NOTA: Este documento lo elaboré cuando estaba en discusión pública el Nuevo Modelo Económico y Social, en su momento lo envié a distintos niveles del Partido, municipal, provincia y los niveles de la ACLIFIM Provincial y Nacional. Considero que algunos de sus elementos tienen validez en los momentos actuales.
SUGERENCIAS DE TEMAS A CONSIDERAR SU INCLUSIÓN EN LOS DOCUMENTOS DEL PARTIDO “CONCEPTUALIZACIÓN DEL MODELO ECONÓMICO Y SOCIAL CUBANO DE DESARROLLO SOCIALISTA “Y “PLAN NACIONAL DE DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL HASTA 2030….”
A QUIEN PUEDA INTERESAR:
El que suscribe Angel Roberto Pla Cisneros, miembro de la comunidad de personas con discapacidad cubana, con secuela de poliomielitis desde los 5 años, usuario permanente de silla de ruedas, colaborador en la concepción y fundación de la Asociación Cubana de Limitados Físico-Motores (ACLIFIM), Licenciado en Finanzas, participante en el movimiento paralímpico cubano desde su fundación, jubilado en la actualidad, deseo exponer mis ideas y sugerencias sobre temas referentes a la discapacidad y las personas con discapacidad que, a mi juicio, deben considerarse de forma más explícita en los documentos mencionados. Es mi modesta apreciación que el ritmo de los cambios que están ocurriendo en nuestra sociedad, con énfasis en los aspectos económicos, no permitan valorar su incidencia en la comunidad de personas con discapacidad y se omiten estrategias y acciones que corresponde establecer en este proceso en curso para evitar o disminuir en lo posible sus efectos negativos que no han sido estudiados en profundidad por la Academia o los decisores, según evidencia la práctica internacional. A tal fin expongo los siguientes argumentos:
BREVE RESUMEN DE EXPERIENCIAS INTERNACIONALES EN LA TEORÍA Y LA PRÁCTICA SOBRE LA DISCAPACIDAD Y LAS PERSONAS CON DISCAPADAD:
La Organización Mundial de la Salud publicó en el año 2011 “El Informe Mundial sobre la Discapacidad” el cual en su Prefacio señala:
“Más de mil millones de personas viven en todo el mundo con alguna forma de discapacidad, de ellas casi 200 millones experimentan dificultades considerables en su funcionamiento. En los años futuros la discapacidad será un motivo de preocupación aún mayor, pues su prevalencia está aumentando. Ello se debe a que la población está envejeciendo y el riesgo de discapacidad es superior entre los adultos mayores y también al aumento de enfermedades crónicas tales como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los trastornos de la salud mental”…”Para lograr las perspectivas de desarrollo mejores y más duraderas, que están en el corazón de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para el 2015 y más allá, debemos emancipar a las personas que viven con alguna discapacidad y suprimir los obstáculos que les impiden participar en las comunidades, recibir una educación de calidad, encontrar un trabajo digno y lograr que sus voces sean escuchadas”
Nuestro país no es ajeno a esta realidad, y la inevitable presencia de las personas con discapacidad en nuestro contexto es un factor que requiere una atención apropiada a partir de una definición clara de estrategias y políticas, que faciliten la implementación de medidas adecuadas para la inserción social y el mejoramiento de su calidad de vida. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CPCD, en lo adelante), aprobada por las Naciones Unidas en el año 2006 (se cumple una década en diciembre de este año), y de la cual Cuba es un Estado Parte, establece en su Preámbulo que …”la discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y el entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones que las demás”. De igual forma define que “las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales y sensoriales, a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”. La Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud, (CIF), instrumento de la Organización Mundial de la Salud para comprender y medir la discapacidad establece la deficiencia como “problemas en la función corporal o alteraciones en la estructura corporal, por ejemplo, parálisis o ceguera”.
Como se conoce son diversas las causas que provocan las deficiencias y todas no se pueden prever o evitar, entre ellas los accidentes de tránsito, en el hogar o en otros espacios públicos y privados, las alteraciones genéticas, las catástrofes naturales y otras. De igual forma los avances en la medicina permiten salvar la vida a las personas cuya condición de salud los hubiera condenado a morir pero no pueden evitar la secuela de deficiencias que gravitan sobre su funcionamiento físico, sensorial o mental. Reconocer esta realidad, a lo que se suma lo apuntado sobre el envejecimiento poblacional y la prevalencia de enfermedades no trasmisibles proporciona una evidencia sobre la cual es imprescindible un análisis racional.
La OMS considera que aproximadamente el 15 % de la población de cualquier sociedad experimenta alguna forma de discapacidad. El Informe Mundial sobre la Discapacidad señala: “ La discapacidad es parte de la condición humana. Casi todas las personas tendrán una discapacidad temporal o permanente en algún momento de sus vidas y los que sobrevivan y lleguen a la vejez experimentarán cada vez más dificultades de funcionamiento (…) En cada época se ha enfrentado la cuestión moral y política de encontrar la mejor forma de incluir y apoyar a las personas con discapacidad. Este problema se agudizará a medida que cambien las características demográficas de las sociedades y aumente la cantidad de personas que lleguen a la vejez. (…) Las respuestas a la discapacidad se han modificado desde la década de 1970, motivadas principalmente por la propia organización de las personas con discapacidad y la creciente tendencia a considerar la discapacidad como una cuestión de derechos humanos. (..) Históricamente se había tratado a las personas con discapacidad con soluciones que las segregaban, como las instituciones residenciales y las escuelas especiales. Pero en la actualidad, la política ha cambiado y se ha optado por la inclusión en la comunidad…., y las soluciones orientadas al componente médico han dado lugar a enfoques más interactivos que reconocen que la discapacidad en las personas se origina tanto en los factores ambientales como en el cuerpo. “
En correspondencia con lo anterior se reconoce internacionalmente que la discapacidad “es una cuestión de desarrollo debido a que posee un vínculo bidireccional con la pobreza: la discapacidad puede aumentar el riesgo de pobreza, y la pobreza puede aumentar el riesgo de discapacidad. Un creciente conjunto de datos empíricos de todo el mundo indica que es más probable que las personas con discapacidad y sus familias experimenten desventajas económicas y sociales que aquellas que no experimentan una discapacidad.
El surgimiento de una discapacidad puede generar el empeoramiento del bienestar social y económico y la pobreza a través de una multitud de canales que incluyen la repercusión negativa sobre la educación, el empleo, los ingresos familiares y el aumento de los gastos vinculados a la discapacidad. Entre los aspectos mas significativos de esta incidencia se pueden señalar:
- Los niños con discapacidad pueden tener dificultades para asistir a la escuela con regularidad con lo cual tendrán oportunidades limitadas para la formación de capital humano, acceder a menos oportunidades laborales y tendrán una productividad inferior durante la etapa adulta.
- Los resultados relativos al empleo y los ingresos parecen empeorar la gravedad de la discapacidad. Es más difícil que las personas con discapacidad se beneficien del desarrollo y escapen de la pobreza debido a la discriminación en el empleo, el acceso limitado al transporte y la falta de acceso a los recursos para promover al autoempleo y las actividades de subsistencia.
- Las personas con discapacidad pueden tener que afrontar costos adicionales derivados de su discapacidad, como los costos vinculados a la atención o los dispositivos asistenciales que necesiten, o la necesidad de contar con apoyo y asistencia personal con lo cual a menudo requieren de más recursos para lograr los mismos resultados que las personas que no poseen ninguna discapacidad. Debido a que afrontan costos más elevados, las personas con discapacidad y sus hogares tienen mayores probabilidades de ser pobres que las personas que perciben ingresos similares pero no tiene ninguna discapacidad” (Informe Mundial sobre la Discapacidad de la OMS)
Dentro de mis posibilidades he indagado sobre la existencia de trabajos que aborden la temática de la discapacidad y las personas con discapacidad en nuestro país enfocado a partir del Modelo Social, es decir, de la incidencia que tiene el ambiente en la restricción de las oportunidades de integración social para este sector de la población, y no he encontrado ninguno que de forma específica se detenga a evaluar esta situación, lo que a mi juicio revela una insuficiente apreciación de la Academia al proyectar sus análisis e investigaciones, si tomamos como referente la amplia bibliografía internacional que existe y cuyos ejemplos más relevantes son el Informe Mundial sobre la Discapacidad como indagación práctica y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad que establece pautas desde el punto de vista de los derechos que deben garantizarse por los Estados para promover la equidad.
En los libros “Cuba: la ruta necesaria del cambio económico”, publicado por la Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2013 y “Retos para la equidad social en el proceso de actualización del modelo económico cubano” de esa misma Editorial publicado en el 2015 que son compilaciones de trabajos de distintos investigadores sobre nuestra realidad no se aborda en lo absoluto el tema discapacidad y personas con discapacidad en su conexión con las transformaciones de nuestro Modelo Económico y Social y la incidencia que el mismo podría ocasionar sobre la calidad de vida, las oportunidades de realización personal y, en esencia, la equidad desde la perspectiva de la discapacidad.
LA CONCEPTUALIZACÓN DEL MODELO ECONÓMICO Y SOCIAL CUBANO DE DESARROLLO SOCIALISTA, EL PLAN DE LA ECONOMÍA HASTA EL 2030 Y LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD.
Como parte de los Principios de nuestro socialismo que sustentan el Modelo el Artículo 68 del documento “La Conceptualización del modelo…..” establece: “El reconocimiento moral y jurídico de la igualdad de derechos y deberes de la ciudadanía y las garantías para hacerlos efectivos con equidad, inclusión y justicia social, expresados en la igualdad de oportunidades, y el enfrentamiento a toda forma de discriminación por color de la piel, género, identidad de género, orientación sexual, discapacidad, origen territorial y nacional, creencia religiosa, edad y cualquier otra distinción lesiva a la dignidad humana”
Este artículo lo considero de gran importancia porque puede servir de soporte a otras definiciones que precisen un marco más apropiado para la realización de acciones proactivas en función de de propiciar con carácter mediato y en perspectiva la integración social de las personas con discapacidad debido a la intersectorialidad y complejidad de este proceso.
En el Capítulo 4, Política Social, Artículo 292 se afirma: “Los subsidios se dirigen a la satisfacción de las necesidades básicas de las personas que lo requieren, en especial para la alimentación, la salud, higiene, vivienda y condiciones de vida, por estar impedidas para el trabajo, no contar con familiares que les brinden apoyo, o encontrarse en condiciones de riesgo o vulnerabilidad”
A mi juicio este artículo puede referenciar con mayor intencionalidad a las personas con discapacidad en lo que respecta al soporte que pueden requerir para propiciar su integración a la sociedad de acuerdo a la etapa de su vida en que se encuentren y a otras condiciones en particular ante las cuales el ambiente constituye un freno infranqueable.
En el artículo 295 se expresa: “El envejecimiento de la población se aborda integralmente en todas las esferas incluidas, entre otras, la adecuación del entorno urbanístico, (…)la satisfacción de sus necesidades y el fomento de su participación activa en la vida social y económica, estimulándose el empleo de todas las personas aptas para trabajar.”
Considero que es totalmente válido que se introduzca el concepto de “eliminación de barreras arquitectónicas”, que incide de forma beneficiosa en el conjunto de la sociedad, como ya está aceptado universalmente y forma parte de los conceptos de Diseño Universal. Aunque este artículo se refiere al envejecimiento de la población pudiera hermanarse con el de “personas con discapacidad” (o definirse uno independiente para este sector), a fin de introducir conceptos relevantes para la integración social y la incorporación al empleo como el de “ajuste razonable”, el cual según la CDPD consiste “en las modificaciones y adaptaciones necesarias y adecuadas que no impongan una carga desproporcionada o indebida cuando se requieran en un caso particular, para garantizar a las personas con discapacidad el goce o ejercicio, en igualdad de condiciones con las demás, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales”
El artículo 297 expresa: “Se asegura la prestación subvencionada de servicios de cuidados a las personas que los necesitan, a través de instituciones de diferentes formas de propiedad y de gestión”
La realidad de la vida de las personas con discapacidad impone requerimientos de apoyo para reducir o paliar la dependencia que se genera por su condición de salud. Promover servicios de apoyo que faciliten la integración social y no sólo la atención asistencial es un ejemplo de solidaridad social que se puede institucionalizar. Considero que este artículo pudiera indicar alguna intencionalidad en esa dirección.
En el Documento Plan de Desarrollo Económico y Social hasta 2030….,en el artículo 43 del Capítulo III, Visión de la Nación para 2030 se señala:
“El diseño de la estrategia de desarrollo debe ser un ejercicio de construcción participativa que garantice consenso acerca de los objetivos que se deben cumplir para alcanzar la nación que se desea tener en 2030 y de las transformaciones integrales y coherentes necesarias para lograrlo.”
Considero que este concepto debe servir de base para que en el Eje estratégico: Desarrollo humano, equidad y justicia se perfile con mayor precisión las potencialidades a desplegar para que la inclusión social de las personas con discapacidad sea una realidad y no quedar marginados del proceso de transformaciones generales.
El Artículo 187 del Eje Estratégico: Desarrollo humano, equidad y justicia plantea: “Uno de los grandes retos de Cuba es su estructura demográfica envejecida, lo que supone presiones importantes por el incremento de las pensiones y el costo de la atención a la salud, e incidirá tanto en el patrón de crecimiento –al convertirse la fuerza de trabajo en un recurso relativamente escaso-, como en la estructura de la servicios sociales”.
Este reconocimiento sobre el futuro de la composición de la fuerza de trabajo debe impulsar la definición de políticas y estrategias que faciliten la integración social de las personas con discapacidad para aprovechar su potencial laboral mediante la creación de un entorno accesible, incluyendo el transporte público, que elimine las barreras objetivas en el espacio construido así como aquellas procedentes del factor subjetivo en la comprensión de la discapacidad como fenómeno social. La CDPD en su
Artículo 9 define la Accesibilidad como: ”A fin de que las personas con discapacidad puedan vivir en forma independiente y participar plenamente en todos los aspectos de la vida, los Estados Partes adoptarán medidas pertinentes para asegurar su acceso, en igualdad de condiciones con las demás, al entorno físico, al transporte, la información y las comunicaciones, incluidos los sistemas y las tecnologías de la información y las comunicaciones, y a otros servicios e instalaciones abiertos al público o de uso público, tanto en zonas urbanas como rurales. Estas medidas, incluirán la identificación y eliminación de obstáculos y barreras de acceso….”
El artículo 212 de este Eje Estratégico es categórico al afirmar: “Asegurar la igualdad de oportunidades a las personas con discapacidad para impulsar su inclusión económica y social y proteger aquellas en condiciones de vulnerabilidad”.
Sin embargo asegurar la igualdad de oportunidades e impulsar la inclusión exige la instrumentación en nuestra sociedad de la accesibilidad en toda su amplitud y el cambio de actitudes, por lo que considero que este articulo debe ser matizado.
El artículo 213 de este Eje Estratégico reitera la garantía del ejercicio de los derechos y deberes de todos los ciudadanos y el enfrentamiento a toda forma de discriminación y se incluye la discapacidad.
Considero justa esta legítima aspiración, pero creo que en el tema de la discapacidad se debe precisar lo que le concierne de forma específica.
Teniendo en cuenta la amplia elaboración teórica y conceptual sobre el tema de la discapacidad y las personas con discapacidad que existe a nivel internacional, en particular en la Organización de las Naciones Unidas y en la Organización Mundial de la Salud, pienso que sería apropiado que los compañeros responsables con la elaboración de estos documentos tuvieran acceso a la misma de manera que les sirva de referencia al abordar su reflejo tanto en la “Conceptualización…”, como en el “Plan Nacional…”.Asimismo me parece prudente que en el Glosario de Términos queden reflejadas algunas expresiones relativas a la discapacidad y las personas con discapacidad.
Estoy convencido de que un mayor conocimiento de la complejidad del fenómeno de la discapacidad en nuestro contexto requiere análisis y evaluaciones científicamente fundamentadas. En otro momento he propuesto a través de la ACLIFIM que la Asamblea Nacional establezca una Comisión o Grupo de Trabajo que de forma directa y sistemática aborde estos temas teniendo en cuenta su intersectorialidad y la repercusión sobre el ejercicio de derechos establecidos en nuestra Constitución. Pienso que sólo el monitoreo constante por parte del Gobierno desde el nivel central hasta la comunidad puede evitar que la visión de la discapacidad en nuestra sociedad no sea una imagen “congelada” en el tiempo como lamentablemente ocurría con las fragmentadas transmisiones que se hacían de los Juegos Paralímpicos.
Finalmente, es mi apreciación que representa una gran oportunidad para la comunidad de las personas con discapacidad cubana, que en estos documentos estratégicos sobre el futuro de la Nación se inserte el anhelo de inclusión social que nos anima, fundamentado científicamente, para que en parte las actuales, pero sobre todo las futuras generaciones de cubanos que sean retados por la vida con una discapacidad disfruten de un entorno más accesible y una comprensión más racional de esas condiciones por parte de la sociedad para ser más plenos, participativos y que nuestro derecho a la prosperidad sea también alcanzable.
Angel Roberto Pla Cisneros
Dirección: Pasaje 5 No. 68, entre C y D, Lawton. 10 de Octubre.
Teléfono: 76984478
La Habana, 18 de septiembre de 2016




