El 3 de diciembre de cada año, proclamado por las Naciones Unidas, se genera un movimiento de sensibilización pública en favor de las personas con discapacidad: es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
Como fecha de significación acogida por la sociedad en su conjunto tiene diversos matices en su expresión pública. No es «celebrar» la discapacidad que como sabemos es una condición de vida que le coloca innumerables desafíos a las personas que debemos enfrentar la vida desde esta posición, lo que si podemos celebrar es el potencial inherente a esas personas que se puede realizar de una mejor forma si la sociedad se organiza para facilitar su inserción social.
Los temas de prevención y rehabilitación, afortunadamente gracias a la Revolución y al interés personal de Fidel, han estado presente en nuestro contexto desde el 1 de enero del año 1959. Son innumerables los ejemplos, pero entre los más valiosos, a mi juicio es la universalización de la atención a todos los cubanos lo que permite un acercamiento por cada persona a un camino donde se gestiona las mejorías de sus condiciones de salud prerequisito incuestionable para la inserción en la sociedad. Pero alcanzar estas metas, con independencia de la complejidad y las dificultades que siempre tienen asociadas, no basta para catapultar la integración.
La sociedad cubana debe asumir con mayor rigor el concepto de integración social de las personas con discapacidad, no sólo desde la difusa esfera de los prejuicios y estereotipos a nivel del imaginario popular sino también con acciones y políticas prácticas que fomenten la senda de la integración.
Creo que ese día podemos referirnos a los logros pero sobre todo imbuidos del latente espíritu fidelista seguir analizando cómo hacer mejor las cosas para concretar los mejores resultados. Lamentablamente, y esto lo digo como experiencia personal, no siempre se plantea el debate y el análisis profundo de temas que interesan a la comunidad de personas con discapacidad para indagar en las mejores prácticas, a veces nos quedamos en el jolgorio,
Pienso que este Día podemos celebrar para también reflexionar sobre las pautas del futuro inmediato, para ello tenemos la Convención Internacional sobre las Personas con Discapacidad y, sobre todo, la permanente voluntad política de nuestro Estado socialista.
Desde el Observatorio invito a reflexionar..




