Una visita con dislike…..

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En días pasados fui al Capitolio de La Habana. El imponente edificio impresiona. Su belleza interior también resulta muy agradable a la vista y el conocimiento de su historia enriquece a quien lo visita.

Lamentablemente, a pesar de la exquisita reparación que se ha realizado, no se crearon las facilidades de accesibilidades para que las personas con movilidad reducida pudiéramos entrar al famoso recinto.

De modo que me fui sin cumplir el objetivo y como en estos tiempos de simplificación y mensajes directos no me quedó más remedio que como la antigua plebe romana debía perdonar o condenar al gladiador en desgracia, con su dedo pulgar hacia arriba o hacia abajo, no me quedó más remedio que colocar el pulgar hacia abajo

En el área exterior se agradecería la modesta rampita
Una pequeña rampa nos haría más felices
Nunca se puede aprobar la escalera cuando existen alternativas de solución.

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